lunes, 29 de julio de 2013

Un pequeño cuento para reflexionar sobre nuestra forma de reflexionar



Durante la segunda guerra mundial un "experto" inglés decidió enfrentar el gravísimo problema de los numerosos aviones de la Royal Air Force derribados en territorio enemigo, mediante un estudio de las debilidades del fuselaje para reforzar los puntos de perforación observados en los aviones que regresaban de la incursión. Después de un cuidadoso registro de los puntos débiles se procedió a implantar el programa de blindaje. Cuando estaban iniciando el reforzamiento un joven y analfabeto soldador la comento al Lord Almirante que visitaba el taller: "Disculpe creo que cometemos un grave error; lo que debemos reforzar son los puntos del fuselaje en donde NO aparecen perforaciones" El Lord Almirante pensó para sí: "Estos Galeses siempre dando la nota" y condescendiente le pidió que explicara su absurda propuesta. "Mi Lord -dijo el inexperto joven-, es muy simple, si los aviones que regresan tienen estas perforaciones quiere decir que no son peligrosas, ya que regresan; seguramente los que perforan en otras partes son los derribados"

Fin.

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